
Este libro lo compré en una librería de libros viejos en la Habana, circa 1986. Por aquella época, todos los sábados salía de recorrido por la Habana Vieja y el Vedado buscando libros viejos. Esta vez me topé con esta colección de cuentos de Onelio Jorge Cardoso. No me di cuenta que el libro había pertenecido a José Lezama Lima hasta que llegué a la casa. Bueno, no sé si el libro perteneció realmente a Lezama Lima o si Onelio sólo escribió la dedicatoria y nunca se lo dio al poeta. Me llamó la atención el trato de maestro que Onelio le da a pesar de las obvias diferencias literarias que existían entre los dos.